LA CASA DEL MULLI Y SUS MOLES AMOLADOS…

Suelo decir “el éxito no está sujeto a discusión“. Con ello pretendo explicar que no importa cuánta sea la crítica ni qué tanto te ataquen, si tienes éxito, por algo será. Considero a La Casa del Mulli como un lugar exitoso en términos de asistencia diaria y rentabilidad. Si pasas por ahí (Manuel E. Izaguirre…

LA POLAR Y SU BIRRIA QUE NO ES BIRRIA

Fui un par de veces a La Polar de allá, por Rivera de San Cosme, sobre la lateral del Circuito Interior, y recuerdo que me la curé con sus tacos generosamente servidos y ensalsados. Conservé de aquellas experiencias la idea de que era una buena birriería. Hace unos días fui  a La Polar de Satélite…

EL GRANO DE ORO… SE VOLVIÓ UN GRANO DE ARENA

Aún recuerdo cuando, muy joven yo, acudía emocionado a comer a El Grano de Oro (Laguna de Mayrán 286, Anáhuac I Sección, 11320, Ciudad de México), carnitas jugosas bien cocinadas, bien condimentadas, deliciosas. Siempre he sido carnitóvoro y disfruto especialmente los lugares donde las saben preparar de la mejor manera. No me resulta tan importante…

LA BODEGUITA DEL MEDIO Y SU AUSENTE PERSONAL

Hay restaurantes con nombre y tradición, de los cuales cuesta creer que puedan recibir una visita de Police Gourmet y ganarse una entrada de descrédito en este blog. Pero así ocurrió con La Bodeguita del Medio (Calle Cozumel #37, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Ciudad de México). Al menos, una entrada en que señalaremos  sus peores aspectos,…

LA FONDA DEL RECUERDO Y SU CALIDAD OLVIDADA

Recuerdo que tenía yo trece años cuando mis padres me llevaron por primera vez  a La Fonda del Recuerdo, en la colonia Verónica Anzures, que se caracterizaba  por ofrecer a los comensales buena comida regional veracruzana y música en vivo con grupos jarochos. En ese entonces La Fonda del Recuerdo aún no había comenzado a…

LA LECHONERA DE SATÉLITE, SU GRAN ENGAÑO Y SUS GOTERAS

Por alguna razón curiosa, dentro del mundo gastronómico y de la restauración, existen dueños, socios, chefs o maîtres de negocios que viven engañados dentro de un capciosísimo espejismo porque compraron la idea que alguien les vendió o a ellos mismos se les ocurrió un día de inspiración escoffieresca. Y así, hallamos por ahí a uno…